29/01/06
Intentas definir como te sientes y las palabras no salen de tu boca. Las tienes todas en la cabeza, mezcladas, formando frases sin sentido.
Tienes oraciones simples y complejas, igual que tus ideas. Tus ideas, si. Tienes las ideas super claras, bien, no tan claras en ciertos momentos, pero claras en definitiva. Y otras que se escapan más allá de tus límites, dificiles de entender y analizar pero son las que más se pasean por tu cabecita pensante.
Ideas de libertad, hasta dónde nos llega, la dejamos llegar o la damos a los demás.
Ideas de amor, que siempre es lo mismo, el mismo final repetido, como decía Sabina. ¿Hasta qué punto crees en el amor? Ahora mismo ves que ese amor eterno no existe en el planeta, el mundo no es rosa. Sólo son rituales que la sociedad te plantea para apagar esa duda de existencialismo, rituales que hacen que todos los miedos que tenías de saber quien eres disminuyan, se aligeren al encontrar a un igual. Pero sabes que no va a durar para siempre, después de unas cuantas ostias te das cuenta. Entonces aparece el miedo a que te hieran, a sentir un dolor tan fuerte en el fondo de tu ser que llegue a anularte como persona.
Todo son miedos, incertidumbres, dudas.
Miedo a acercarte demasiado a una persona y que después se tenga que alejar de tu vida. Miedo a las pérdidas. Miedo a compartir tu vida sin recibir nada a cambio. Miedo a que pase que algún día cuando estés lejos, me falte el aire. Miedo a dar confianzas a quien no se las merece y no darlas a quien realmente está a tu lado. Miedo a las palabras, a veces tan dolorosas y a veces tan dulces. Miedo a entregarte demasiado a una cosa para no recibir lo esperado. Miedo, miedo y miedo.
Miedo como el que siente la estrella que estás mirando frente al universo, infinito en los libros y finito en tu cabeza. No hay nada infinito en este mundo, no podemos imaginarnos realmente ese concepto.
Todo caduca, todo se acaba, todo muere.
1 comentario
eeeeeiiii -
las dudas...ser o no ser